Hospitalidad de ultra lujo y estilo de vida convergen en la capital mexicana

Ciudad de México consolida su posición como destino de hospitalidad de clase mundial con la llegada de dos propiedades que representan visiones radicalmente distintas —y complementarias— del lujo contemporáneo. Polanco y Tabacalera, dos de las colonias con mayor densidad cultural y creativa de la capital, serán los escenarios de una transformación que redefine lo que significa hospedarse en México.

Programado para abrir en febrero de 2027, el primero de estos hoteles llegará a Polanco como una interpretación de ultra lujo que pone en diálogo la riqueza gastronómica y cultural del país. Sus cinco espacios culinarios trazarán un recorrido que va desde Baja California hasta Yucatán, pasando por Oaxaca: una cafetería de especialidad en el lobby, un restaurante de día cuyo nombre en maya evoca el concepto de hogar, un bar de coctelería de autor, un salón para el ritual del té o el champagne, y un restaurante de alta cocina que fusiona la tradición francesa con la mexicana del siglo pasado. Cada espacio, lejos de ser un simple servicio de alimentos, propone una narrativa cultural propia.

En la colonia Tabacalera —barrio en plena reconfiguración creativa—, una segunda propiedad marcará la primera presencia en Latinoamérica de una marca global de estilo de vida. Con 206 habitaciones y suites, 27 residencias, un rooftop con alberca, un spa con cuarto de nieve y un jardín secreto accesible tras una puerta de madera tallada a mano, la propuesta apunta a un viajero que busca experiencia urbana tanto como descanso. Su llegada no es un hecho aislado: forma parte de una estrategia regional que ya contempla propiedades en Los Cabos y la Riviera Maya, donde el bienestar, la sustentabilidad y la cultura local son ejes de diseño, no decoración. México, con más de 1.5 millones de miembros activos en programas de lealtad de hospitalidad —cifra que creció 83% en cinco años—, se afirma como el mercado latinoamericano más dinámico del sector.