Arte gráfico y memoria ancestral frente a la crisis hídrica en la Mixteca

Desde las paredes de una joya arquitectónica del siglo XVI enclavada en la región Mixteca de Oaxaca, el arte gráfico se convierte en acto de resistencia y memoria. El Palacio Mixteco Casa de la Cacica, en San Pedro y San Pablo Teposcolula, alberga "Invocación a la lluvia", una exposición del artista mexiquense Fernando Ramírez González que coloca la crisis hídrica de la mixteca oaxaqueña en el centro de una reflexión visual profunda y culturalmente enraizada.

Ramírez González, maestro en Artes Visuales y fundador del taller Gráfica Tequevi en Huajuapan de León, construye su propuesta a partir del dibujo, la estampa y el grabado —técnicas con una larga tradición en el arte político y documental latinoamericano— para explorar el vínculo entre la naturaleza, lo misterioso y lo sagrado. Su obra no documenta la escasez como dato estadístico, sino que la transforma en imagen simbólica: un puente entre el presente y las cosmogonías de los pueblos originarios, para quienes el agua era elemento divino y la invocación a la lluvia, un acto de comunión con la tierra. "Hay piezas que con el tiempo cambian y encuentran otros espacios y formas de ser vistas", señala el artista, subrayando el carácter vivo y evolutivo de su trabajo.

En un momento en que la gestión del agua se ha convertido en uno de los desafíos más urgentes de la agenda pública y empresarial en México, propuestas como esta adquieren una dimensión que trasciende lo estético. El arte, en este contexto, funciona como catalizador de conversaciones que los datos por sí solos difícilmente generan: sobre territorio, identidad, sustentabilidad y la deuda que las sociedades contemporáneas mantienen con los saberes ancestrales. La exposición permanece en Casa de la Cacica durante octubre y noviembre.